Hace tiempo que no me sentía así,
sosteniendo mi universo, enfermo y cauteloso
despacio por el pensamiento.
El piso afilado y yo descalzo con tendencia a desmayos,
frío y sin miedo más pena y lamentos.
Es sólo un estado perpetuo en el tiempo
estos tiempos degradados llenos de penumbras
sin relaciones y atorado.
Siento que muero anestesiado, lentamente caigo
en un mundo de dimensiones multiples
donde me reflejo, en todas ellas me encuentro durmiendo.
Solo y sin brillo, sin manos para algún piano olvidado,
no hay más excusas sólo el recuerdo
de un hombre que a pesar de no intentarlo
se la ganó una tumba y un corto epitafio.
Varralaé.
