Sin querer recuerdo detalles,
más importantes que mi nombre o mi amante.
Las miradas son llamadas, para olvidarlo todo
Incluida mi confundida alma.
Me pierdo en el contexto
Cuando me acerco a ese cuello eterno,
Entonces me encuentro a Dios y le pido
Que destruya todo, salvo a nosotros dos.
Entonces caigo a la tierra, mortal y con cadenas,
Amarrado a un estado de improbables resultados,
Sangriento anestesiado y tú del otro lado...
...vuelvo a mi vida, plana y con rutinas,
La misma día a día.
Por eso evito las miradas que confunden y empañan,
Que recuerdan detalles, como que te encanta
El olor a café con chocolates.
Varralaé