Sin querer recuerdo detalles,
más importantes que mi nombre o mi amante.
Las miradas son llamadas, para olvidarlo todo
Incluida mi confundida alma.
Me pierdo en el contexto
Cuando me acerco a ese cuello eterno,
Entonces me encuentro a Dios y le pido
Que destruya todo, salvo a nosotros dos.
Entonces caigo a la tierra, mortal y con cadenas,
Amarrado a un estado de improbables resultados,
Sangriento anestesiado y tú del otro lado...
...vuelvo a mi vida, plana y con rutinas,
La misma día a día.
Por eso evito las miradas que confunden y empañan,
Que recuerdan detalles, como que te encanta
El olor a café con chocolates.
Varralaé
Lo hice pensando en una mujer.
ResponderEliminarSorpresa! eh? XD
Me gustó como abordaste el sentimiento de amor, pero no desde la perspectiva del enamorado, sino de las acciones; acciones sin nombre, pero representativas, situaciones que valen más que mil te amos y que son consecuentes en tus palabras, lo que quieres, en tus sentimientos y en tus recuerdos, que siguen vivos al igual que cuando los sentías.
ResponderEliminarpuede ser también una crítica al paradigma "Americano" (occidental) que intentan nombrarlo todo y deshacer el mal.